viernes, 17 de febrero de 2017

Invisible 1

INVISIBLE


Ves la mesa, vacía, las sillas tan frías con fantasmas inventados. 
Saboreas la comida, congelada y refrescos recién comprados. Es lo más cercano a fresco que puedes tener.
Cierras los ojos para absorber la música por los oídos. Y las notas se transforman en calientes lágrimas, solo 3 que corren hasta la barbilla y no tienen el valor de caer. Se quedan ahí hasta que accidentalmente las limpias con la mano o la manga.
Se siente mal no querer estar tomando refresco, quieres ese calor que brinda el alcohol, eso que baja por tu garganta hacia tu pecho simulando un abrazo, justamente lo que necesitas. No sabes de quién, no TIENES de quien. O eso quieres pensar.
Caes rendido en el sofá, ya no hay lágrimas y parece que nunca las hubo. Es tarde, no tanto, aún así te quedas dormido. 
Temblabas un poco, has olvidado subir la temperatura del aire acondicionado. 
Lo he hecho yo, después de todo.
Solo quiero que estés bien.